(Me vais a disculpar que lo deje en inglés. Por ser fiel a la cruda realidad)

Pope: The disciples. It’s just that there are twenty-eight of them.
Michelangelo: 
Too many?
Pope: 
Well, of course it’s too many!

Michelangelo: You see, I like them, they fill out the canvas, I mean I suppose we could lose three or four of them, you know, make…
Pope:
 Look! There were only twelve disciples at…
Michelangelo: 
I’ve got it! I’ve got it! We’ll call it «The Penultimate Supper»!
Pope:
 What?
Michelangelo: 
There must have been one, I mean if there was a last one there must have been one before that, right?
Pope: Yes.
Michelangelo: So this, is the «Penultimate Supper»! The Bible doesn’t say how many people were there now, does it?

He formado parte de varios programas de desarrollo de talento en empresa (una de las famosas Big6) y realizado cursos de mediación de conflictos, coaching de equipos (sistémico) e individual. Me he equivocado mil veces, pero soy un pez dorado (el animal con menos memoria de la tierra) para aprender de ellos y dejarlos ir.

Exactamente igual que Miguel Angel cuando pintó la Penúltima Cena. Ese es el espíritu creativo que me lleva a hacer mi trabajo de forma diferente y conseguir lo que he conseguido en estos últimos 20 años (si lo miras bien, entre poco y nada).

Aprendizaje en capacidad de escucha, improvisación en momentos clave y una chispa mágica de creatividad y humor para, a través de las mejores metáforas, conseguir el resultado esperado.

Bienvenidos y bienvenidas.

Interpretación de la Penúltima Cena. Veintiocho discípulos, un Dios (eliminó otros 3) y un canguro. En el menú: arros al forn (pequeña licencia que me permito). Imagen creada por Gemini siguiendo el guión del legendario sketch de Monty Python.